Juventud Para Cristo en Uruguay es miembro del Movimiento con la Niñez y la Juventud (MNJ) que lanza la campaña de sensibilización: “Somos iglesia, somos refugio” con el eslogan: Acogiendo a la niñez migrante, la cual se desarrollará del 3 de junio al 11 de julio de este año mediante las redes sociales del MNJ.

Esta campaña surge de la consulta pastoral: “Niñez migrante ¿un desafío para la iglesia de hoy?” realizada recientemente en Lima, Perú con pastores/as, líderes, profesionales y creyentes comprometidos/as con el bienestar y protección de las niñas, niños y adolescentes en la región latinoamericana y caribeña, especialmente la venezolana.

El objetivo de esta iniciativa es sensibilizar y generar conciencia en las personas cristianas para que comprendan mejor la situación de las y los migrantes de Venezuela, y el rol profético y solidario de la iglesia.

Según las cifras oficiales de ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados), debido a la situación política y socioeconómica en Venezuela, aproximadamente 3,9 millones de venezolanos y venezolanas se encuentran viviendo en el exterior, la gran mayoría en países de América del Sur, constituyendo así “el éxodo más grande en la historia reciente de América Latina”.

Por muchos años, Venezuela fue un país de refugio y acogida; hoy nuestros países deben prestar protección y solidaridad a las personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares, entre las cuales requieren atención especial las mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con discapacidad y las niñas y niños, quienes en su tránsito, según el informe de ACNUR, suelen ser obligados a tomar rutas irregulares para alcanzar la seguridad, son víctimas de traficantes, tratantes y grupos armados irregulares.

En el momento, los países y comunidades de acogida para nuestras hermanas y hermanos de Venezuela, son Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú y el sur del Caribe; no obstante, es creciente el número de familias que llegan con recursos cada vez más escasos y tienen una necesidad inmediata de protección, albergue, alimentos y medicamentos.

Por lo anterior, con esta campaña, queremos contribuir a mejorar la situación de la población migrante venezolana, a través de la sensibilización, información, oración y buenas prácticas que ayuden a frenar la xenofobia, exclusión y discriminación, y que a su vez, promuevan la acogida, la protección y solidaridad desde las iglesias y espacios de fe.

Como MNJ, ante las migraciones, movilidad humana y desplazamientos de nuestros tiempos, queremos evocar el mandato de la hospitalidad dado al pueblo de Israel, recordando que la Biblia recoge historias de migrantes y extranjeros/as a quienes el Dios de amor y justicia reconocía primordialmente.

 Cuando algún extranjero se establezca en el país de ustedes, no lo traten mal. Al contrario, trátenlo como si fuera uno de ustedes. Ámenlo como a ustedes mismos, porque también ustedes fueron extranjeros en Egipto. (Lev. 19.33-34 NVI)

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Utiliza los hashtags: #ConLaNiñezMigrante y #SomosIglesiaSomosRefugio

Próximamente comunicaremos de qué maneras puedes manifestar tu adhesión a esta campaña.